Frente a críticas, López Obrador presume éxito 95% metas; datos dicen otra cosa

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Frente a críticas, López Obrador presume éxito 95% metas; datos dicen otra cosa

En una inusual conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador aprovechó ese foro para volver a resaltar, como ya había hecho antes, la supuesta gran capacidad de su gobierno para cumplir con todos los compromisos que asumió durante su toma de posesión.

A fin de acallar lo que el mandatario considera una andanada de críticas a su administración por los medios de comunicación, que están –desde su perspectiva– controlados por sus rivales políticos, López Obrador quiso, una vez más, dejar en claro que el país va por buen camino y que la transformación que se ha propuesto realizar está en marcha con ya avances muy concretos.

Al hacerlo, sin embargo, el presidente usó algunas afirmaciones que, para algunos analistas políticos, no son solo cuestionables, sino que dejan entrever que el jefe del Ejecutivo es al parecer cada vez más reacio a reconocer que el país vive un momento económico y sanitario complicado, ocasionado, en parte, por políticas públicas de dudosa eficacia, pero más que nada por las medidas que tuvo que adoptar para contener la propagación de la pandemia del covid-19 –cómo fue suspender por poco más de dos meses la mayor parte de las actividades productivas, educativas y de entretenimiento en todo el país.

Esa circunstancia, que ha sido ajena a su gobierno, no detuvo, sin embargo, al presidente para vanagloriarse y decir que él ya cumplió con 95 de los 100 compromisos que prometió durante su toma de protesta, en diciembre de 2018, a pesar de que en varios de ellos las cifras y la realidad muestran claramente “otros datos” u “otros resultados”.

“Es muy sencillo, son 100 compromisos, los podemos repasar y decir si hemos cumplido o no, también para que los adversarios de los medios de información y sus jefes sepan por qué la gente nos apoya”, dijo López Obrador, en su conferencia desde Palacio Nacional. “Vamos bastante bien a pesar del coraje, del enojo de los conservadores y de los medios de información, no de todos desde luego, pero sí de la mayoría”.

Así, el presidente procedió de nuevo, como hizo antes, a leer esos compromisos y a autocalificarlos, en la mayoría de ellos –95 para ser precisos– como cumplidos.

Por ejemplo, López Obrador dijo que su gobierno ya logró cumplir con la meta de producir más petróleo y construir diversas obras de infraestructura como el Tren Maya o las vialidades que harán más eficiente el transporte y la movilidad a lo largo del Itsmo de Tehuantepec.

Sin embargo, ninguna de las dos aseveraciones, por donde se les mire, son ya ciertas. Los datos de la empresa estatal, Petróleos Mexicanos, no muestran que esté ya produciendo más crudo, si bien, al parecer y en ciertos meses, ha logrado detener la caída casi ininterrumpida de los últimos 15 años, está lejos de poder extraer más crudo de los campos que administra.

La producción de crudo de la mayor empresa del país era de un millón 683 mil barriles diarios en noviembre de 2018 –o la fecha del fin del sexenio anterior, del presidente Enrique Peña Nieto– y se ubicó en un millón 613 mil barriles diarios al cierre de agosto de 2020, lo que implica una caída de 4.2%, de acuerdo a cifras oficiales publicadas por Pemex.

“Producir más petróleo. Cumplido, se detuvo la caída en la producción de petróleo y estamos encontrando petróleo en nuevos yacimientos, va a quedar esta herencia, esta reserva para las nuevas generaciones”, dijo el presidente sin explicar por qué afirmaba eso y generando cierta preocupación por la falta de autocríttica de un mandatario que parecería estar obsesionado con lo que dicen los medios de él cuando, pese a ello tiene aún una tasa de aprobación de 57% en promedio, de acuerdo al portal Oraculus.mx, que complia las cifras de las principales encuestas de opinión sobre la actuación presidencial.

El mandatario también dijo que ya cumplió con el compromiso de construir un corredor que ayude a conectar el océano Pacífico y el Atlántico en el Istmo de Tehuantepec, en los estados de Veracruz y Oaxaca.

De acuerdo con los videos proyectados por el mismo López Obrador los lunes durante su conferencia de prensa, que informan sobre el avance en las obras de infraestructura que su gobierno construye, el corredor del Istmo apenas está en sus primeras etapas de edificación.

Tan solo en relación con el ferrocarril que atravesará esa zona, el video de hoy reportó que el avance actual de la obra es de apenas 12% del total, aunque el presidente optó por decir que es un compromiso “cumplido”, dando quizás por echo que la obra será terminada en los siguientes cuatro años que le quedan de su gobierno, pero algo que difícilmente alguien calificaría hoy como una obra terminada.

En cuanto al compromiso de respetar la libertad de expresión, el presidente también lo calificó como compromiso cumplido aun cuando con frecuencia usa su conferencia matutina para desprestigiar y criticar a muchos medios críticos de su gobierno, algo que, si bien está lejos de ser una censura, no deja de preocupar a observadores por las posibles repercusiones que las palabras del presidente podría tener sobre la misma libertad de expresión que supuestamente se comprometió a defender.

“El Presidente confunde libertad de expresión con libertad de atacar y estigmatizar desde el poder”, dijo el escritor y director de la revista Nexos, Héctor Aguilar Camín, en una entrevista con el periódico El Universal. “Su ejercicio de la libertad así entendida inhibe y oprime la libertad de expresión de otros”.

Tanto Aguilar Camín, como Nexos han sido estigmatizados en repetidas ocasiones por López Obrador como una persona y un medio al servicio de otros intereses, lo que desde la perspectiva presidencial los descalifica y los hacen parte del viejo régimen que él está buscando transformar.

Para López Obrador, esas críticas, sin embargo, no atentan contra la libertad de expresión. “Se respetará la libertad de expresión, nunca el gobierno aplicará censura a ningún periodista o medio de comunicación. Cumplido”, dijo el presidente durante la conferencia. “Es al revés, el que está siendo maltratado es el presidente por los medios de información, pero que viva la libertad”.

Hasta ahora no hay denuncias de que el gobierno haya tratado de censurar a los medios. Sin embargo, hay quienes creen que, al señalar a algunos medios y periodistas, como ocurre con frecuencia con el periódico Reforma o la revista Letras Libres que dirige el historiador Enrique Krauze, el gobierno puede generar presión social en su contra, en un país en donde es ya de por sí bastante riesgoso y peligroso ejercer el periodismo, sobre todo entre quienes cubren la violencia ocasionada por los cárteles de la droga.

Michelle Bachelet, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, condenó recientemente el asesinato de cuatro periodistas en el país en lo que va del año, por lo que hizo un llamado al gobierno para no incrementar la vulnerabilidad de los periodistas y sus medios con ataques difamatorios, que ocasionan un mayor riesgo para ellos.

“En México, al menos cuatro periodistas y siete defensores de derechos humanos han sido asesinados en 2020”, dijo Bachelet, durante una reunión en Ginebra, Suiza, citada por el semanario Proceso, otra revista blanco de los ataques del presidente y que ha sido desde siempre crítica del gobierno. “Hago un llamado a todos los gobiernos para que se abstengan de desacreditar a los defensores de los derechos humanos y a los periodistas, poniéndolos en mayor riesgo de sufrir ataques”.

Conforme a un reporte publicado por la organización Reporteros Sin Fronteras, en 2020, México se ubica como el lugar número 143 de 180 países dentro de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, lo que muestra que el país sigue siendo de los que representan más riesgo para ejercer el periodismo.

Las constantes quejas del presidente López Obrador contra los medios, pese a que cuenta con un nivel elevado de aprobación, no dejaron de ser motivo de mofa de algunos editorialistas, quienes ven en el mandatario una inexplicable necesidad de reconocimiento y obsecación con lo que se dice de él.

“Son unos desagradecidos. Al mejor presidente de la historia, al único que se ha preocupado por los pobres, al más honesto, lo critican decenas de mezquinos columnistas chayoteros conservadores neoliberales porque no le dan dinero”, escribió con ironía el columnista Sergio Sarmiento, para ver si su columna merecía la aprobación presidencial luego de que López Obrador lo ha criticado también públicamente en sus conferencias.

“El Presidente se queja constantemente de las injustas críticas que recibe. Espero que esta columna le guste más”, agregó Sarmiento.

 

Info: SC